El levantamiento armado de 1994
Ejército Zapatista de Liberación Nacional
El 1 de enero de 1994, el mismo día en que entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), un grupo armado indígena tomó varias cabeceras municipales en el estado de Chiapas, entre ellas San Cristóbal de Las Casas, Ocosingo, Las Margaritas y Altamirano y enfrentamiento en el cuartel de “Rancho Nuevo” (Cuartel de la 31 zono militar). El movimiento se identificó como el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), y su portavoz era el sub comandante MARCOS.
El levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional cuestionó la reforma neoliberal del Estado mexicano.
El 1 de enero de 1994 marcó la reaparición visible de la cuestión indígena en la agenda nacional e internacional.
El levantamiento no fue un hecho aislado ni espontáneo. Fue el resultado de décadas de marginación estructural, exclusión política, desigualdad agraria y abandono estatal en regiones indígenas del sureste mexicano. A diferencia de las rebeliones de 1712, 1869 y 1911–1914, el movimiento zapatista emergió en un contexto globalizado, mediático y neoliberal.
Aunque la Revolución Mexicana prometió justicia agraria, en Chiapas persistió una estructura desigual de propiedad de la tierra durante gran parte del siglo XX. Investigaciones de Jan Rus y Neil Harvey muestran que amplias zonas indígenas carecían de acceso pleno a tierra productiva.
En 1992, el gobierno de Carlos Salinas de Gortari modificó el artículo 27 constitucional, permitiendo la privatización de tierras ejidales. Para comunidades indígenas, esta reforma representó la cancelación definitiva del proyecto agrario revolucionario.
A inicios de la década de 1990, Chiapas presentaba; altos índices de pobreza extrema; Elevada mortalidad infantil, Bajos niveles de alfabetización en zonas indígenas; Débil infraestructura sanitaria.
Estos indicadores están documentados en informes del INEGI y estudios de la UNAM.
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional se formó clandestinamente en 1983 en la Selva Lacandona. Combinó; Influencias marxistas; Tradiciones comunitarias indígenas;Referencias al legado de Emiliano Zapata.
Su vocero es el Subcomandante Marcos (hoy Subcomandante Galeano), figura mediática que articuló el discurso político del movimiento.
A diferencia de guerrillas latinoamericanas clásicas, el EZLN integró asambleas comunitarias indígenas como núcleo organizativo. Y cumplia con todas las reglas para llamarce Ejercito.
En la madrugada del 1 de enero, el EZLN declaró la guerra al Estado mexicano mediante la Primera Declaración de la Selva Lacandona.
Las demandas centrales incluyeron: Trabajo; Tierra; Techo; Alimentación; Salud; Educación; Democracia; Libertad; Justicia
Hubo enfrentamientos armados con el Ejército Mexicano durante 12 días. Posteriormente se declaró alto al fuego tras presión nacional e internacional teniendo una guerra de baja intensidad durante los siguientes años; los dias que ataco el ejercito federal a comunidades desprtegidas con aviones, tanquetas y amedrentando a toda la poblacion Chiapaneca, realizando patrullajes en convoy de hasta 20 tanquetas altamente armadas.
El levantamiento ocurrió en plena consolidación del modelo neoliberal en América Latina. La coincidencia con la entrada en vigor del TLCAN convirtió al EZLN en símbolo global de resistencia al neoliberalismo.
El movimiento utilizó de manera innovadora los medios de comunicación e internet para difundir comunicados, generando solidaridad internacional.
En 1996 se firmaron los Acuerdos de San Andrés sobre Derechos y Cultura Indígena entre el Gobierno Federal y el EZLN. Estos acuerdos reconocían: Autonomía indígena; Derechos culturales; Participación política comunitaria.
Sin embargo, su implementación fue parcial y controvertida y nunca cumplida.
El levantamiento zapatista produjo:
- Reforma política gradual hacia mayor pluralismo.
- Visibilización internacional de la cuestión indígena.
- Creación de municipios autónomos zapatistas. (aguascaliente)
- Transformación del debate sobre multiculturalismo en México.
El levantamiento de 1994 no puede entenderse sin la larga historia de rebeliones en los Altos de Chiapas. Representa la culminación moderna de tres siglos de resistencia indígena frente a estructuras de dominación cambiantes: colonial, liberal, revolucionaria y neoliberal.
Si 1712 desafió al orden colonial, 1869 al liberalismo criollo y 1911 al régimen porfirista regional, 1994 cuestionó el modelo neoliberal global.














